domingo, diciembre 13, 2009

Por un clavo...

El pasado 9 de diciembre asistimos a la presentación de un hermoso libro de fotografías de historias de vida de una comunidad de Perú. El libro “Por un clavo se perdió un reino…”, como dicen los autores

“no sólo son fotografías... Son expresiones y sentimientos del alma. Son una extensión de vidas cotidianas muy duras, pero a su vez, llenas de belleza.
En cada imagen podemos intuir un murmullo, oír la risa de un niño, o las añoranzas de un anciano.

Cada foto es motivo de admiración, de emoción, de reflexión...
Con la imagen y la palabra se va tejiendo un libro lleno de historias que nos lleva, como dice Antoine de Saint-Exupéry, a mirar sobre todo con el corazón”.

La recaudación obtenida de la venta de este libro está destinada íntegramente a la construcción de un Centro de Formación Profesional y Técnica para mejorar la realidad social que se vive en el entorno de la parroquia de San Alfonso, en Santa Anita (Lima, Perú)

Nuestro compañero Juan Lafuente hizo la presentación del mismo con estas palabras:

"Buenas noches. Es para mí un placer tomar la palabra en nombre de un grupo de amigos, para abrir este acto de presentación de este libro... Un bello libro que viene como el Adviento de “otra realidad” abriendo puertas a la esperanza.

Un bello libro que surge de la iniciativa de un grupo de personas que se reúne, hace ya algunos años, entorno a la Parroquia del Santísimo Redentor de aquí de Sevilla, y poco a poco va tomando conciencia de la necesidad de participar, colaborar y comprometerse de manera más activa con la causa de los más pobres.... Del montaje del rastrillo solidario, pasamos a la realización de artesanía; de las reflexiones delante de una cerveza, pasamos a los jueves gastronómicos; de la red local pasamos a la nacional y se abrió a la internacional y...y ahora el libro.

Presentar un libro donde los autores son cercanos y amigos, un libro que surge de la mirada y el corazón que se sincronizan en el espacio y en el tiempo para detenerse y hacernos reflexionar.... Es tarea fácil.

La mirada y el corazón lo pone primero el joven fotógrafo Juan Delgado Granadilla que, terminados sus estudios de Ingeniería Industrial, sigue su vocación primera de publicidad y fotografía. Se forma con un Master de Innovación Publicitaria y gana su primer premio de Fotografía “Ingenio” en 2006. En la actualidad desarrolla su actividad profesional como publicista y fotógrafo entre Sevilla y Madrid.


El corazón y la mirada la pone después Enrique Gómez-Blanco Ponte. Sacerdote, religioso redentorista, teólogo, especialista en conflictos del alma y ahora experto en Mediación. Él es el promotor “inconsciente” del “grupo motor” que impulsa esta nueva iniciativa que pretende, entre otras cosas:
- Sensibilizarnos frente a la creciente realidad de pobreza y exclusión.
- Movilizarnos a la participación en acciones solidarias.
- Facilitar la creación de un Centro de Formación Profesional en la barriada marginal de Sta Anita en Lima, Perú.

Este libro surge del trabajo en red, de la colaboración de un pequeño grupo de personas. Esta tarde/noche queremos anudaros, haceros miembros de esta red y cómplices de este proyecto. Porque otro mundo mejor, después de esta crisis, ya no es que sea posible, es inevitable, contamos con todos vosotros.

Muchas gracias.

Para más información: www.porunclavo.com


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jueves, mayo 22, 2008

Dale la vuelta al mundo

Dentro de las campañas organizadas por Intermón Oxfam hemos descubierto la última propuesta de solidaridad para invitar a los jóvenes a los festivales de verano: Dale la vuelta al mundo. Existen diferentes maneras de participar: Con propuestas originales para "darle la vuelta al mundo", con participación como voluntari@s en los festivales, para presentar textos, fotos, vídeos y participar en concursos.
Nuestra participación en darle la vuelta al mundo es imprescindible. Anímate.

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jueves, diciembre 13, 2007

LOS CUATRO JUGUETES


Era un soldado mecánico. Se le ponía en pie, se le daba cuerda y marchaba marcando el paso:
Un, dos... papa y arroz...
un, dos...
¡Qué bonito era!. Su uniforme brillante, su fusil al hombro, su gorro con plumas, su apostura marcial, era el encanto de los niños que se paraban a mirar el escaparate de aquella tienda de juguetes. ¡Cómo presumía cuando el dependiente lo ponía sobre el mostrador, le daba cuerda y él comenzaba a marchar, muy tieso,
Un, dos... papa y arroz...
un, dos...
Su ilusión era ser comprado por algún niño, que alegre se divertiría viéndole desfilar. Llegó la noche de Reyes y Soldado Mecánico estaba emocionado y tembloroso, esperando ser comprado de un momento a otro. La tienda estaba llena de niños y de padres comprando juguetes. De pronto un niño de ojos azules, que venía con sus papás, se quedó mirándolo. Lo señaló con el dedito. Un dependiente lo cogió, le dió cuerda y él arrogante orgulloso, comenzó a marcar el paso
Un, dos... papa y arroz...
un, dos...
Algo metálico sonó dentro de Soldado Mecánico. Se detuvo y cayó. El dependiente lo levantó, le intentó dar cuerda, pero el juguete cayó de nuevo. “Se le ha roto la cuerda”, dijo el dependiente. El niño se alejó con sus padres y Soldado Mecánico fue arrojado a un rincón con otros juguetes rotos o viejos.
¡Qué pena para Soldado Mecánico! La noche avanzaba y no iba a gozar la alegría de que los niños jugasen con él. Lloraba el pobre juguete arrumbado en su rincón, solo. Los juguetes que quedaban, confiados en que algún niño los compraría, se burlaban de Soldado Mecánico. “¿No presumías tanto marcando el paso? ¿Porqué no desfilas ahora?”, chillaba zumbona la Muñeca que habla. “Los juguetes de cuerda han pasado de moda -decía Gato de Trapo- Ahora los niños prefieren los juguetes blandos como yo.”“Es que hay muchas clases de cuerdas -gritaba Automóvil de Lata- Mira tú como yo nunca dejo de estar de moda.”
Iba marchando la gente. Se iban llevando los últimos juguetes. La tienda se quedó vacía. Por la ventana entraba la Luna. Soldado Mecánico se ahogaba de pena. No podía soportar pasar la noche de Reyes triste y abandonado, sin verse rodeado de la risa y los gritos de los niños felices. Hizo un esfuerzo desesperado por levantarse, agarrándose a un triciclo roto y a un tragabolas partido. Logró ponerse de pie, intentó andar, y ¡oh, felicidad!, su cuerda funcionó, comenzó a mover las patitas, una, otra, y marcando el paso llegó al centro de la tienda solitario. Vió la luz de la Luna que entraba por la ventana, y trepando por unos cajones, escapó:
Un, dos... papa y arroz...
un, dos...
Calle abajo, a la luz de la luna, iba Soldado Mecánico, en busca de la alegría de los niños.¡Qué orgulloso y contento iba, con su brillante uniforme! No torcía ni a la izquierda ni a la derecha, marchaba de frente, decidido como un valiente soldado: “Andaré cuanto sea preciso, pero he de encontrar niños con quienes jugar y con quienes pasar feliz la noche de Reyes”, decía, y seguía calle abajo.
Un, dos... papa y arroz...
un, dos...
Al pasar por una cacharrería oyó suspirar, miró y vió un caballo de barro con patas de alambre.
Soldado Mecánico se cuadró, saludando, y dijo: “Me quedé solo y he salido en busca de niños con quienes jugar. ¿Quieres venir conmigo?”.
Sí, - dijo Caballo de Barro, al que le pasaba lo mismo.
Y Soldado Mecánico siguió marchando...

Un, dos... papa y arroz...
un, dos...

Y detrás Caballo de Barro, tambaleándose sobre sus patas de alambre.
Al pasar por una plaza oyeron llorar junto a una caseta de lona. Era un balón algo desollado, que, tampoco había tenido comprador. “¿Dónde vais tan tarde?”, preguntó haciendo pucheros Balón Desollado. Soldado Mecánico se cuadró, saludando y dijo: “Me quedé solo y he salido en busca de niños con quienes jugar. Caballo de Barro viene conmigo. ¿Quieres venir tú también?. Sí, dijo Balón Desollado secándose las lágrimas. Y Soldado Mecánico siguió marchando
Un, dos... papa y arroz...
un, dos...
Y Caballo de Barro y Balón Desollado iban detrás, calles arriba y calles abajo, decididos y contentos. Iban por una calle pobre, de casitas pequeñas. No se veían niños por ninguna parte, ¡Era tan tarde!. Oyeron ruido de latas, era una Locomotora, que nadie había comprado porque le faltaba una rueda. Soldado Mecánico se cuadró saludando, y dijo: “Me quedé solo y he salido en busca de niños con quienes jugar. Caballo de Barro y Balón Desollado vienen conmigo. ¿Quieres venir tu también?” Sí, dijo Locomotora sin Rueda, echando vapor de satisfacción. Y Soldado Mecánico siguió marchando
Un, dos... papa y arroz...
un, dos...
Y detrás Caballo de Barro balanceándose sobre sus patas de alambre, Balón Desollado bamboleándose y Locomotora sin Ruedas, pitando y resoplando, los ruidos de latas viejas. Comenzaban a ponerse tristes porque no encontraban niños. Estaban ya en las afueras de la ciudad. Habían marchado calles arriba y calles abajo, y ahora estaban perdidos. ¿Qué iba a ser de ellos?

Soldado Mecánico miró al cielo. Brillaba una estrella muy grande. “Querida estrella, -dijo Soldado Mecánico- nos hemos perdido. No encontramos niños con quienes jugar.” Algo maravilloso sucedió, la estrella comenzó a bajar, a bajar, trazando en el cielo un camino de luz. Soldado Mecánico y sus amigos siguieron en pos de aquella luz. Marcharon por calles y plazas
Un, dos... papa y arroz...
un, dos...
hasta que la luz se detuvo sobre una casita muy pobre, al lado de un camino.

En una ventana abierta había una vela encendida, y al lado una fila de zapatos y alpargatitas rotos y remendados. Soldado Mecánico no vaciló un momento, y decididamente trepó y entró por la ventana, marcando el paso,
Un, dos... papa y arroz...
un, dos...
Y detrás, valientes y contentos iban Caballo de Barro, Balón Desollado y Locomotora sin Rueda.
En aquella casa vivían cuatro niños pobres que no tenían juguetes. Uno cogió a Soldado Mecánico, otro cogió a Balón Desollado, otro cogió a Locomotora sin Rueda.

¡Qué alegres se pusieron los niños! ¡Qué felices fueron los juguetes! Y Soldado Mecánico fue el más feliz de todos. Ya tenía niños con quienes jugar.

Julio Castro Torres. "9 Cuentos de Julio".
Prisión de Burgos.
Navidad 1940

4ºESO-B-Diversificación.

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jueves, mayo 17, 2007

Una arroba y tú = 1 Euro

El proyecto 1@+tú=1€ es una iniciativa del Principado de Asturias que pretende apoyar la ejecución de Proyectos de Cooperación al Desarrollo en el ámbito de la Sociedad de la Información. Queremos acercar la Sociedad de la Información a personas que no tienen un fácil acceso a la misma, como medio para difundir la cultura y el conocimiento a todos los ciudadanos y ciudadanas del mundo.
Cada vez que un usuario se registre en la web del proyecto, las empresas e instituciones patrocianadoras incrementarán 1 Euro el fondo de ayuda.

Todos podemos colaborar, porque recuerda que 1 €, contigo, pesa lo mismo que una @.
Es... una cuestión de peso.


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