Tras la reciente participación de alumnado de nuestro centro en el
IV Encuentro de Alumnado Investigador celebrado en Cádiz y casi sin tregua para el descanso, nos preparamos para participar en una nueva edición de la Feria de la Ciencia de Sevilla, celebrada los días 14, 15 y 16 de mayo.
En esta edición de 2009, como novedad, participaban como divulgadores exclusivamente los alumnos y alumnas matriculados en los proyectos integrados ofertados por el departamento de Física y Química, los de Métodos de la Ciencia y el alumnado del proyecto de compensatoria "La Casa Ecológica". En los días previos, como siempre, mucha agitación en los talleres, laboratorio, pasillos..."¡Y ahora, precisamente, no funciona!", es la temida frase que todos tememos pronunciar en los últimos momentos de prueba de las experiencias que presentamos.
Y en una tarde de mucho calor, tras "practicar el tetris" para llenar la furgoneta alquilada, montamos el estand, de esquina y perfectamente soledado para que funcionen nuestras experiencias. Durante los tres días seríamos víctimas de un sofocante calor que no pudo con el ánimo de nuestro alumnado divulgador, que muy amable y educadamente cumplió su función.

El inicio de la feria, como siempre con nervios, coincide con la visita de las autoridades y las televisiones locales y regionales. El alcalde de nuestra ciudad se detuvo en nuestro estand, en dos de las experiencias más interesantes que mostrábamos, y que fueron explicadas de forma espectacular por los alumnos que estaban en ellas, sin dejarse intimidar por las cámaras.
Las jornadas del jueves y viernes por la mañana fueron más cansadas por la cantidad de visitas de centros escolares. Las tardes, mucho más relajadas, permitían una mejor atención al visitante.
El viernes por la tarde y toda la jornada del sábado la feria es visitada por familias con sus niños y niñas que se interesan especialmente por todo lo que ven.
Hay que felicitar de manera especial a nuestro alumnado divulgador que, de manera absolutamente voluntaria, se prestó a participar en la jornada del sábado, renunciando a su día de descanso. Y, además, lo hicieron doblando y triplicando turnos, pasando un tremendo calor, y sobre todo haciendo su trabajo magníficamente, de manera especial con el público infantil, que requiere otro tipo de atención. Ellos mismos confesaban que esta jornada, más relajada, es más gratificante porque los visitantes muestran más interés y agradecen las explicaciones muy educadamente.
Como resumen habría que decir que nuestro estand fué muy visitado y que, por su ubicación y originalidad, nuestra silla construida con botellas, llamaba especialmente la atención. A partir de ahí nuestro alumnado se encargaba de atraer a los interesados hacia las experiencias que exponíamos.
Son de agradecer las frases de ánimo y felicitaciones de algunos visitantes que elogian la labor del alumnado y el esfuerzo realizado.
Desde estas líneas queremos agradecer la entusiasta participación del alumnado divulgador, su esfuerzo y su paciencia.