viernes, mayo 12, 2006

¿Quién protege el patrimonio natural de nuestras ciudades?

Todos somos responsables de cuidar nuestro patrimonio socionatural pero, a la luz de lo que ocurre, hay que dejar claro que las agresiones no las cometemos todos sino que quienes atentan contra nuestro patrimonio natural tienen nombre y apellidos, ya sean empresas o responsables institucionales. Por todo ello, hay que recordar a los ciudadanos que deben defender su patrimonio siempre porque las leyes no siempre se cumplen y la "modernidad" no entiende ni respeta nuestra memoria.
Por todo ello, e_Patrimonio se suma al movimiento ciudadano para salvar nuestro patrimonio natural. No somos la Baronesa Thyssen pero hay que pensar que los granos de arena forman las playas.

¿Árboles o Coches? ¿Cultura o Carretera?
Estamos ante lo que parece ser la clásica disputa entre los intereses de unos cuantos y el amor al patrimonio natural. Aquellos que están decididos a remodelar el casco histórico se escudan tras la afirmación de que este cambio favorecerá a museos y ciudad, dando más valor a la comodidad ante la posibilidad de subsanar los problemas causados por el excesivo tránsito de vehículos. Como nos recuerda Carlos De Riaño, arquitecto responsable del proyecto: "El paseo del Prado es hoy "intransitable". "Las colas impiden el paso, y ni siquiera pueden parar tranquilamente los taxis".
Por otro lado, la baronesa Thyssen y el movimiento ciudadano afirman que es un crimen contra el patrimonio natural. Como ella misma nos recuerda, se trata de una arboleda plantada durante el siglo XVIII por el rey Carlos III, declarando "Quieren ponernos una autopista delante, y encima lo harán cortando una arboleda única". Acudirá a la concentración prevista a las puertas del Museo Thyssen-Bornemisza convocada por Ecologistas en Acción, SOS Árboles de Madrid entre otras organizaciones ciudadanas.

El Ayuntamiento de Madrid y el equipo de Álvaro Siza, diseñador del proyecto de reforma, no parecen ponerse de acuerdo ni siquiera en las cifras de árboles perjudicados.

Nieves Rosso

El arboricidio en Sevilla


El Patrimonio Natural es el conjunto de bienes y riquezas naturales, o ambientales, que la sociedad ha heredado de sus antepasados. La tala masiva de los árboles en la Avenida de la Constitución con motivo de las obras del Metrocentro de la capital Sevilla ha sido denunciada y calificada como un “nuevo arboricidio” en la zona monumental de la ciudad.
Debemos de ser conscientes de que esta actuación dará como resultado una avenida "petonalizada, pero dura, deforestada y calurosa" a causa de la falta de vegetación y que intentar resolver este problema con las instalación de toldos y farolas, como se ha hecho antes, "no sirve de nada". Sevilla, por sus condiciones climatológicas, precisa de una población de árboles de carácter frondoso que contrarreste los efectos de los numerosos aparatos de aire acondicionado y del excesivo calor.
Además de la poca sensibilidad ecológica y patrimonial que demuestran estos hechos hay claros intereses de negocio. Árboles exuberantes y necesarios están siendo sustituidos por palmeras, en muchos pueblos y capitales de la Geografía Andaluza.

Rocío Rodríguez

¿La ley del metrocentro o el cumplimiento de la ley?
El Ayuntamiento de Sevilla como promotor de las obras de canalización previas a la construcción del metrocentro ha incumplido una orden de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía que el pasado día 30 de marzo instaba a paralizar los trabajos que por entonces se desarrollaban en la Puerta Jerez. De hecho, hasta el pasado martes, el Ayuntamiento no debería haber reiniciado los trabajos una vez tuvo conocimiento de la aprobación por parte de Cultura del proyecto arqueológico de la empresa constructora.
Sin embargo, para entonces ya las obras habían avanzado hasta la Plaza Nueva como evidencian las zanjas y la polémica tala de árboles incluida en el plan de obras del proyecto municipal.
Así pues el ayuntamiento de Sevilla decidió seguir con las obras, pero no solo podaron los árboles sino que en la Puerta de Jerez mientras cavaban zanjas para desviar el cableado de luz y teléfono, a pocos centímetros del asfalto, aparecieron cuatro hornos almohades del siglo XII que no dudaron en destruir aprovechando que los arqueólogos oficiales de la obra habían salido a comer y todo esto sabiendo que violarían varios artículos de la ley del patrimonio histórico de Andalucía, al que nos remitimos y en el que consta literalmente en su articulo 111 del titulo XII sobre infracciones administrativas y sus sanciones: "se consideran infracciones muy graves todas aquellas actuaciones que lleven aparejada la pérdida o desaparición o produzcan daños irreparables en bienes inscritos en el catálogo general del Patrimonio Histórico Andaluz"
Aunque realmente este hallazgo no constaba en el catalogo general del que habla la ley, en el articulo 50 del titulo VI se refleja que: "la aparición de hallazgos casuales de restos arqueológicos en cualquier punto de la Comunidad Autónoma deberá ser notificada inmediatamente a la Consejería de Cultura y Medio Ambiente o al ayuntamiento correspondiente, quien dará traslado a dicha consejería en el plazo de cinco días".
Pero el ayuntamiento sabe que ojos que no ven corazón que no siente, así que, no se lo notificó a los arqueólogos, que representarían a la Conserjería de Cultura y Medio Ambiente en este caso, incumpliendo así varios artículos más del mismo titulo. En resumen una falta total de responsabilidad por parte del ayuntamiento que debió informar a la junta de dichas excavaciones ya que se trata de obras en el centro histórico de Sevilla y es aquí donde se nota la capacidad de nuestro alcalde que debería saber que si se trata del casco histórico y de una ciudad con el pasado de Sevilla lo normal es que encuentres restos hasta debajo de las piedras.

Fran Castro

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